¡Qué onda, mi gente! ¿Cómo se sienten hoy? Si han notado que de repente traen una «verborrea» que ni ustedes mismos se aguantan, que el celular no deja de sonar, o que traen mil ideas en la cabeza y no saben ni por cuál empezar, ¡relájense! No es que les haya hecho efecto el exceso de café ni que se hayan vuelto locos de la noche a la mañana. Lo que pasa es que tenemos encima la Luna Llena en Géminis.
Y miren, agárrense, porque si la Luna en Escorpio nos traía todos intensos, callados y medio «darks», la Luna en Géminis llega, nos abre las ventanas, nos prende el radio a todo volumen y nos dice: «¡Órale, mijo, a platicar, a chismear y a movernos, que el mundo no se va a enterar solo de lo que traes en mente!». Es la luna de la comunicación, la curiosidad, el relajo y los mil planes. Vamos a platicar de esto de forma sencilla, así como entre cuates, para que entiendan por qué todos andamos con ganas de estar en tres fiestas al mismo tiempo.
El torbellino de aire: ¿Qué onda con esta energía?
Primero hay que entender qué es Géminis. Géminis es un signo de aire, el primero de todos. Si el aire de Libra es como una brisa elegante y el de Acuario es como un viento futurista, el aire de Géminis es como un remolino de hojas secas o un ventilador a toda marcha. Es aire que se mueve rápido, que lleva información de aquí para allá y que no se queda quieto en ningún lado. Está regido por Mercurio, el dios de los mensajes, los negocios y, sí, también de las travesuras.
Cuando la Luna —que es la que maneja nuestras emociones y nuestra parte «sentimental»— se llena en este signo, es como si le metieras un cohete a tu cerebro. Las emociones ya no se sienten en la panza (como en Cáncer) ni en las profundidades del alma (como en Escorpio); las emociones se sienten en la boca y en los dedos. Tienes una necesidad loca de decir lo que sientes, de escribirlo, de mandarlo por WhatsApp o de contárselo a la vecina.
El «Mood» de Chismoso Profesional: ¡Cuéntamelo todo y olvida lo demás!
Con esta luna, todos nos volvemos unos expertos en la plática. Vas a andar con una curiosidad que hasta a ti te va a dar risa. Vas a querer saber qué pasó con el ex de tu amiga, por qué cerraron la tienda de la esquina y qué significa esa palabra rara que oíste en un podcast.
El peligro aquí es que nos pongamos demasiado dispersos o chismosos. Como traemos la antena encendida para captar toda la información del mundo, es muy fácil que nos metamos en lo que no nos importa o que soltemos una verdad que no nos tocaba contar. ¡Bájale dos rayitas al chisme, mi buen! Se vale platicar, pero no te me conviertas en el noticiero de la colonia sin verificar tus fuentes. Géminis ama el movimiento, y bajo esta luna, si nos quedamos encerrados y callados, sentimos que nos pican las costillas.
¿Dos caras? ¡Más bien diez!
A Géminis lo representan los gemelos, y eso significa que hay dualidad. Bajo esta Luna Llena, puede que sientas que quieres una cosa pero que también quieres la otra que es totalmente opuesta. Quieres salir de fiesta, pero también quieres quedarte a leer; quieres terminar con el novio, pero también lo quieres invitar a cenar.
No te angusties, no es bipolaridad, es la energía de Géminis que nos muestra todas las opciones al mismo tiempo. Lo bueno es que te vuelves muy adaptable; lo malo es que tomar una decisión se vuelve un suplicio. Mi consejo: no tomes decisiones definitivas hoy. Mejor disfruta de ver todas las posibilidades y deja que el polvo se asiente cuando la Luna cambie de signo.
El «veinte» que te cae por una plática
Las lunas llenas siempre iluminan algo, y la de Géminis ilumina la verdad a través de las palabras. Puede que estés platicando de lo más normal con alguien y ¡pum!, de repente digas algo o te digan algo que te haga entender todo. «Ahhh, con que por eso me sentía así».
Es una luna excelente para aclarar malentendidos (siempre y cuando no te gane el berrinche). Es el momento de ponerle nombre a lo que sientes. A veces nos sentimos mal y no sabemos por qué, y esta luna nos ayuda a decir: «Me siento triste porque me falta atención» o «Estoy enojada porque no me respetaron». Ponerle nombre a la emoción es el primer paso para que deje de doler, y Géminis es el maestro de los nombres.
La lana, los viajes cortos y los aparatos locos
En el tema del dinero, Géminis rige los intercambios rápidos y las ventas. Es una luna muy buena para vender lo que no usas (ponlo en Facebook Market o en el tianguis, ¡se va a ir volando!) o para hacer tratos rápidos.
También es la luna de los viajes cortos. Te van a dar unas ganas locas de salirte a carretera, de ir a visitar a un primo a otra ciudad o de perdido de irte a caminar a una colonia que no conozcas. Mi recomendación: checa bien las llantas del coche y asegúrate de traer pila en el cel, porque Mercurio (el jefe de esta luna) es medio bromista y le encanta que se nos pierdan las llaves o se nos olvide el cargador.
Tips de supervivencia para que no se te trabe el cerebro
Para que esta Luna Llena no te deje con un ataque de ansiedad por tanta información, aquí te van unos consejos de cuate:
- Haz una lista de tus ideas: Traes mil, y si no las anotas, se te van a olvidar o te van a dar vueltas en la cabeza y no te van a dejar dormir. Escríbelas todas, aunque parezcan locas.
- ¡Desconéctate un ratito!: Con tanta energía de comunicación, el exceso de redes sociales te puede quemar el cerebro. Deja el cel un par de horas y lee un libro de papel o platica cara a cara con alguien.
- Cuidado con lo que firmas: Como andamos acelerados y dispersos, es muy fácil que no leamos las letras chiquitas. Si puedes esperar un par de días para firmar ese contrato, mejor.
- Habla, pero también escucha: Géminis a veces se suelta hablando y se le olvida que la comunicación es de dos. Dale chance a los demás de decir lo suyo, igual y traen la pieza del rompecabezas que te falta.
- Mueve las manos: Géminis rige las manos y los brazos. Si te sientes muy nerviosa, ponte a tejer, a cocinar, a dibujar o a escribir a mano. Eso ayuda a que la energía de la cabeza baje y se materialice en algo real.
La Luna Llena en Géminis es como una ráfaga de aire fresco que nos quita lo aburrido y lo estancado. Sí, nos pone medio eléctricos; sí, nos hace hablar hasta por los codos; pero es la que nos ayuda a conectar con los demás y a entender que la vida es mucho más divertida cuando la compartimos.
No le tengan miedo a sus propias ideas, por más raras que suenen. Úsenlas para jugar, para crear y para acercarse a la gente que quieren. Al final del día, después del relajo de Géminis, siempre terminamos con un montón de historias nuevas que contar y con la mente mucho más abierta.
Así que, ¡echen fuera la timidez, prendan el micrófono de su vida y prepárense para platicar sabroso! ¿Ya saben a quién le van a mandar ese mensaje que traen guardado?