¡Qué onda, mi gente! ¿Cómo me los trata la vida? Si han notado que estos días traen un «no sé qué» que los hace querer arreglarse más de la cuenta, si de repente les dio por tomarse mil selfies porque sienten que el pelo les brilla más que nunca, o si de plano ya no aguantan las ganas de que todo el mundo les aplauda hasta por respirar, ¡relájense! No es que se les haya subido el ego a la cabeza (bueno, a lo mejor un poquito), es que tenemos encima la Luna Llena en Leo.
Y miren, agárrense, porque si la Luna en Cáncer nos traía llorando por los rincones y la de Capricornio nos puso a chambear como locos, la Luna en Leo llega, abre la cortina roja, prende todas las luces del escenario y nos dice: «¡Órale, mijo, deje de esconderse y enséñenos de qué cuero salen más correas!». Es la luna del brillo, el romance, la creatividad y, sobre todo, del amor propio. Vamos a platicar de esto de forma sencilla, así como entre cuates, para que entiendan por qué todos andamos con ganas de ser la estrella de nuestra propia película.
El sol de medianoche: ¿Qué onda con esta energía?
Primero hay que entender qué es Leo. Leo es un signo de fuego, el segundo de la rueda. Pero no es cualquier fuego; no es la chispita de Aries ni el incendio forestal de Sagitario. El fuego de Leo es como el Sol: constante, brillante, cálido y, sobre todo, el centro de todo. Leo está regido por el mismísimo astro rey, así que imaginen lo que pasa cuando la Luna (que es pura emoción) se mete en su terreno.
Cuando la Luna se llena en Leo, es como si nuestras emociones se pusieran una capa de terciopelo y una corona de oro. Ya no nos conformamos con que nos quieran «poquito»; queremos un amor de película, un reconocimiento de alfombra roja y que nuestras ideas sean valoradas por todo lo alto. Es el momento en que el universo nos dice: «Ya estuvo bueno de hacerse chiquito para que otros no se incomoden; es hora de ocupar tu lugar».
El «Mood» de Diva: ¡Antes muerta que sencilla!
Con esta luna, todos nos ponemos un poco dramáticos. Y es que Leo es el rey del teatro. Vas a sentir una necesidad loca de expresarte. Si algo te molesta, no lo vas a decir bajito; lo vas a decir con gestos, con ademanes y probablemente con un discurso digno de un Oscar.
El peligro aquí es que nos pongamos demasiado orgullosos o egocéntricos. Como traemos el chip de «yo soy lo máximo» a todo lo que da, es muy fácil que nos sintamos ofendidos si alguien no nos pone la atención que creemos merecer. ¡Bájale dos rayitas al drama, mi reina! Se vale brillar, pero no a costa de apagar la luz de los demás. Leo en su mejor versión es generoso y cálido, no un tirano que quiere que todos le rindan pleitesía.
El romance y las mariposas en el estómago
¡Ay, mi gente! En el amor, la Luna Llena en Leo es pura dinamita. Si hay una luna que nos pone románticos y apasionados, es esta. Aquí no hay espacio para los amores tibios. Vas a querer detalles, vas a querer que te lleven por el pan pero como si fueran a una gala, y vas a querer sentir que eres la persona más especial del mundo para tu pareja.
Si tienes pareja, es el mejor momento para una cita espectacular, para decirse cosas bonitas y para recordar por qué se gustan tanto. Si estás soltera, ¡mucho ojo! Tu magnetismo va a estar por las nubes. Vas a atraer miradas sin siquiera esforzarte. Nomás ten cuidado de no enamorarte de un «espejismo» solo porque te dijo tres palabras bonitas. Aries es el guerrero, pero Leo es el caballero (o la dama) de la armadura brillante; busca a alguien que de verdad te valore, no solo a alguien que te adule.
¡A sacar la creatividad del cajón!
Leo rige el corazón y la expresión creativa. Todos tenemos un talento, aunque sea hacer el mejor guacamole de la colonia o contar los mejores chistes. Bajo esta Luna Llena, ese talento va a querer salir. Es una energía increíble para empezar un hobby, para pintar, para bailar o para subir ese video que te daba pena.
La Luna en Leo nos recuerda que jugar es necesario. A veces nos tomamos la vida tan en serio que se nos olvida divertirnos. Esta luna te pide que conectes con tu niño interno, ese que no tenía miedo de hacer el ridículo y que se sentía feliz nomás por ser él mismo. Si tienes hijos, es una semana excelente para jugar con ellos y contagiarte de su alegría natural.
El «veinte» sobre tu propio valor
Las lunas llenas iluminan lo que estaba oscuro, y la de Leo ilumina tu valor personal. Puede que estos días te des cuenta de que has estado aguantando menos de lo que mereces, o que te has estado escondiendo en el rincón por miedo a que te critiquen.
Es una luna de valentía. Te ayuda a decir: «Esto es lo que soy, esto es lo que hago y estoy orgullosa de ello». Es el momento de reclamar tu poder. Si has estado trabajando duro en algo, puede que ahora llegue el reconocimiento o el aplauso que tanto esperabas. Pero lo más importante es que tú misma te des ese aplauso. No esperes a que el mundo te diga que eres genial; empiézalo a creer tú primero.
Tips de supervivencia para no morir de un ataque de orgullo
Para que esta Luna Llena te deje brillando y no quemada por el sol, aquí te van unos consejos de cuate:
- ¡Arréglate para ti!: Ponte esa ropa que te encanta, péinate fregon, ponte el perfume caro. No es para impresionar a nadie, es para que tú te sientas como la jefa que eres. La energía sigue a la actitud.
- Cuidado con los berrinches: Como andamos muy emocionales y orgullosos, cualquier crítica nos puede parecer un ataque personal. Respira profundo y no hagas un incendio de una chispita.
- Sé generoso: Leo es el signo más generoso. Si tú estás brillando, ayuda a otros a que también brillen. Invita los tacos, da un cumplido sincero, ayuda a alguien a subir su ánimo. Lo que das se te regresa multiplicado.
- Cuida tu corazón (físico y emocional): Leo rige el corazón y la columna. Haz un poco de ejercicio que te haga bombear la sangre, pero no te me pases de tueste cargando cosas pesadas por querer presumir fuerza.
- Diviértete: Sal a bailar, ve al cine, haz una noche de juegos. La risa es la mejor medicina para la energía de Leo.
La Luna Llena en Leo es el recordatorio del universo de que naciste para brillar. Sí, nos pone un poco intensos; sí, nos hace querer ser el centro de atención; pero es la que nos da la fuerza para amar la vida y para amarnos a nosotros mismos con todo y nuestros defectos.
No le tengan miedo a su propia luz. Saquen su mejor versión, rujan fuerte si es necesario y dejen que el mundo vea de qué están hechos. Al final del día, la vida es un escenario y tú eres la estrella principal. ¡Así que da el mejor show de tu vida!
¿Y tú? ¿Ya tienes lista la corona para este fin de semana? ¡A brillar, que para eso venimos!