Lunaciones

La Luna Llena en Tauro: ¡A bajarle a las revoluciones y a consentir el cuerpo!

comment Sin comentarios

By Nana Calistar

¡Qué onda, mi gente! ¿Cómo me los trata el destino? Si han notado que estos días traen un hambre que no se quita con cualquier cosa, si de repente les dio por querer comprarse las sábanas más suaves del mundo o si traen una terquedad que ni ustedes mismos se aguantan, ¡relájense! No es que se estén volviendo difíciles, es que tenemos encima la Luna Llena en Tauro.

Y miren, agárrense, porque si la Luna en Aries nos traía corriendo como locos y con la mecha cortita, la de Tauro llega, nos sienta en el sillón más cómodo, nos pone una cobijita y nos dice: «¡Órale, mijos, ya dejen de tanto acelere, disfruten lo que tienen y pónganse cómodos, que la vida se vive con los cinco sentidos!». Es la luna de la estabilidad, el placer, el dinero y el amor propio del bueno. Vamos a platicar de esto de forma sencilla, así como entre cuates, para que entiendan por qué todos andamos con ganas de comer rico y no movernos del sofá.


El ancla en la tierra: ¿Qué onda con esta energía?

Primero hay que entender qué es Tauro. Tauro es el primer signo de tierra del zodiaco. Si la tierra de Virgo es para analizar y la de Capricornio es para escalar la montaña, la tierra de Tauro es para disfrutar del jardín. Está regido por Venus, la diosa de la belleza, el amor y los placeres de la vida (y también de la lana, no lo olviden).

Tal vez también te interese leer  La Luna Llena en Capricornio: ¡Bájale al drama y ponte a chambear!

Cuando la Luna (que son nuestras emociones) se llena en este signo, es como si nos pusieran un ancla. Ya no queremos andar volando en fantasías ni en planes abstractos; queremos cosas que se puedan tocar, oler y saborear. Es el momento en que el universo nos dice: «Bájate de la nube y conecta con tu cuerpo». Es una luna que nos pide seguridad y confort.


El «Mood» de Sibarita: ¡Lo mejor o nada!

Con esta luna, todos nos ponemos un poco más «exquisitos». Vas a sentir una necesidad loca de calidad. Si vas a comer, quieres que esté delicioso; si te vas a comprar una blusa, quieres que la tela se sienta fregon. Ya no te conformas con cualquier cosa.

El peligro aquí es la autoindulgencia excesiva. Como Tauro ama el placer, es muy fácil pasarse de la raya. «¡Ay, me merezco este pastel completo!», «¡Me voy a gastar la quincena en este perfume porque me lo gané!». ¡Bájale dos rayitas al gasto, mi reina! Se vale consentirse, pero no te me vayas a quedar sin un peso por pura ansiedad de confort. El reto es disfrutar de lo sencillo sin caer en el exceso.


La terquedad nivel Dios: «Aquí mis chicharrones truenan»

Si algo tiene Tauro es que, cuando se le mete una idea a la cabeza, no hay poder humano que lo haga cambiar de opinión. Durante esta Luna Llena, esa terquedad se nos contagia a todos. Vas a sentir que tienes la razón en todo y que los demás simplemente no entienden.

Es una luna donde las cosas se ponen lentas. Si quieres forzar un cambio o apurar a alguien, lo más seguro es que te topes con pared. Tauro se mueve a su propio ritmo. Es un buen momento para ser perseverante en tus metas, pero ten cuidado de no cerrarte a los consejos de los que te quieren. A veces, por no querer dar el brazo a torcer, nos perdemos de soluciones bien fáciles.

Tal vez también te interese leer  Eclipses Lunares: Portales de Cambio Emocional y Transformación Profunda

¡Lana, platita y seguridad financiera!

Tauro rige la «Casa 2», que es la zona del dinero que ganamos nosotros mismos y de nuestros valores. Bajo esta Luna Llena, los temas de lana se ponen bajo el reflector. Es un momento increíble para ver resultados de tus ahorros o de ese trabajo extra que hiciste.

Pero también te hace preguntarte: «¿Qué me da seguridad?». Puede que te des cuenta de que estás gastando en cosas que no necesitas para llenar vacíos emocionales, o que por fin decidas poner orden en tus cuentas para dormir tranquila. Tauro odia la incertidumbre económica, así que aprovecha esta energía para planear cómo vas a cuidar tu patrimonio. El universo te dice que el valor real no está en lo que tienes, sino en cómo lo usas para vivir bien.


El amor: Besos, abrazos y buena comida

¡Ay, mi gente! En el amor, la Luna Llena en Tauro es de lo más sensorial que hay. Aquí no queremos dramas de telenovela ni mensajes cifrados. Queremos presencia. Queremos a alguien que nos de un masaje, que nos prepare una cena rica y que se quede con nosotros viendo una peli sin prisas.

Si tienes pareja, es el momento ideal para reconectar a través del contacto físico. Un abrazo de oso bajo esta luna cura más que mil palabras. Si estás soltera, ¡mucho ojo! Tu magnetismo va a estar en modo «sensualidad natural». No vas a atraer por lo que digas, sino por la paz y la seguridad que proyectes. Tauro busca a alguien estable, alguien que sea como una roca donde se pueda apoyar.

Tal vez también te interese leer  La Luna Llena en Aries: ¡Prepárate, que el Universo trae ganas de pleito y mucha pasión!

Tips de supervivencia para no quedarte «estancada»

Para que esta Luna Llena te deje con el corazón contento y no con una indigestión de comida y terquedad, aquí te van unos consejos de cuate:

  1. ¡Conecta con la naturaleza!: Camina descalza en el pasto, cuida tus plantas o simplemente ve a un parque. Tauro necesita sentir la tierra para recargarse.
  2. Cocina algo que ames: No tiene que ser complicado. Haz esa receta de tu abuela que te hace sentir en casa. El acto de cocinar y comer con calma es el mejor ritual para esta luna.
  3. Haz un inventario de tus bendiciones: A veces nos quejamos de lo que falta y se nos olvida lo que ya tenemos. Agradece tu cama, tu ropa, tu comida. El agradecimiento atrae más abundancia.
  4. Date un gusto físico: Un masaje, un baño con agua calientita, ponerte tu crema favorita. Escucha a tu cuerpo; él sabe qué necesita para relajarse.
  5. Cuidado con el cuello y la garganta: Tauro rige esta zona. No grites, no te tragues los corajes y abrígate bien si hace frío. Una bufanda bonita es el accesorio oficial de esta semana.

La Luna Llena en Tauro es el recordatorio del universo de que la vida es para disfrutarse aquí y ahora. Sí, nos pone medio lentos; sí, nos hace un poquito tercos; pero es la que nos enseña el valor de la paciencia y el placer de lo sencillo.

No le tengan miedo a la pausa. No todo tiene que ser una carrera. Abran sus sentidos, disfruten de los pequeños lujos de la vida y confíen en que la tierra siempre nos sostiene. Al final del día, lo que de verdad importa es que te sientas cómoda en tu propia piel.

Así que, ¡pónganse su ropa más cómoda, prepárense algo rico y déjense querer! ¿Ya saben cuál va a ser el «gustito» que se van a dar este fin de semana?

Suscríbete a mi canal de Youtube

Deja un comentario

error: Content is protected !!